Ayer una sala de Santullano se transformó en un pequeño taller de trenzado y cestería. Caras conocidas y también alguna nueva aprendimos una técnica para reutilizar los periódicos viejos y transformarlos en la materia prima para el trenzado. Para ello se cortaban tiras de 50 cm más o menos y se enrollaban. Durante el taller conseguimos mejorar la técnica inicial con una inteligente aportación para unir las barillas de papel unas con otras. Hemos quedado muy contentas con el resultado.
¿Quién dijo que trenzar era dificil?


