Aprovechamos la visita al pueblo de Zulema, para que su familia nos hicieran un taller de cesteria. Utilizamos como material los flejes de plástico que sobran en las obras. la técnica aunque no parecía muy complicada tenía su miga y hubo momentos que creimos que la cesta se transformaría en una pieza de arte abstracto. Al final poco a poco lo fuimos consiguiendo y terminamos el taller con la satisfacción del trabajo bien hecho.
Os dejamos unas fotos de todo el proceso.



!